Bailey K. Ashford, más allá de sus memorias
José G. Rigau-Pérez — PRHSJ, 2000
Propósito del artículo
Rigau-Pérez revisa críticamente la figura de Bailey K. Ashford, médico militar estadounidense que llegó a Puerto Rico en 1898 y cuyo descubrimiento de la uncinariasis transformó la salud pública de la Isla. El autor busca desmitificar la imagen heroica y simplificada del personaje, mostrando su complejidad científica, social y humana.
El texto señala desde el inicio que la memoria de Ashford ha sido moldeada por la admiración popular:
“La enorme influencia de su trabajo científico en Puerto Rico… ha contribuído a la mitificación del personaje.”
1. Ashford más allá del mito
Aunque Ashford es recordado por identificar la causa de la anemia mortal en 1899, Rigau muestra que:
- Fue también investigador de múltiples enfermedades.
- Organizó servicios masivos de atención médica en Puerto Rico y en la Primera Guerra Mundial.
- Su autobiografía es selectiva, incompleta y coescrita por Elizabeth Van Deusen.
Incluso el título de su libro suele citarse mal:
“La obra no es ‘Un soldado de la ciencia’… sino ‘Un soldado en la ciencia’.”
2. El contexto del descubrimiento (1898–1899)
Rigau desmonta la narrativa simplista de “vino, vio y venció”. El descubrimiento ocurrió en un contexto de:
- Hambre generalizada tras la invasión de 1898.
- Destrucción agrícola por sequía, guerra y devaluación monetaria.
- Devastación del huracán San Ciriaco (1899).
- Epidemia de mortalidad en la ruralía.
Ashford dirigió un hospital de campaña en Ponce, donde observó cientos de casos de anemia severa. Allí, en un lote baldío, identificó la uncinaria. Rigau enfatiza que el hallazgo fue posible por:
- La epidemia, que aumentó la visibilidad del problema.
- Su capacidad de pensar más allá de las ideas médicas y raciales de la época.
- Su integración de clínica y laboratorio, característica de la “nueva salud pública”.
3. Ashford como científico del siglo XX
Rigau lo describe como el primer científico en Puerto Rico “a la manera moderna”:
- Correlacionaba hallazgos clínicos con trabajo de laboratorio.
- Participó en redes científicas internacionales (Rockefeller Foundation, United Fruit Company).
- Colaboró estrechamente con médicos puertorriqueños como Isaac González Martínez y Pedro Gutiérrez Igaravídez.
El artículo también menciona la rivalidad con Charles W. Stiles, paralela a la disputa Finlay–Reed sobre la fiebre amarilla.
4. Instituciones creadas por Ashford
Su legado institucional es enorme:
- Comisiones de Anemia (1904).
- Instituto de Medicina Tropical e Higiene (1913).
- Escuela de Medicina Tropical (1924), en colaboración con Columbia University.
Estas instituciones son precursoras directas de:
- Los centros de salud municipales.
- Las Escuelas de Medicina y Salud Pública de la UPR.
5. El personaje social: entre dos culturas
Aunque Ashford se presenta como militar frío y científico impasible, Rigau muestra que:
- Fue enormemente popular entre la población rural (“le den vida como se la ha dado a los otros”).
- Presidió organizaciones como la Cruz Roja y la Asociación Médica de Puerto Rico.
- Era violinista y apreciaba la música popular.
- Vivió un conflicto identitario profundo entre lo estadounidense y lo puertorriqueño.
Ashford lo expresó así:
“Yo tengo ya no tan sólo dos patrias que defender, sino dos ventanas en mi alma…”
Rigau compara esta tensión con la experiencia de T. E. Lawrence (“Lawrence de Arabia”).
6. Conclusión del autor
Rigau-Pérez presenta a Ashford como:
- Un intelectual comprometido,
- Un organizador de salud pública,
- Un científico riguroso,
- Y un actor clave en la transformación sanitaria de Puerto Rico.
Pero también advierte que:
- Su autobiografía es insuficiente.
- Falta una biografía completa que analice su impacto científico, social y político.
- Su legado incluye tanto avances como limitaciones (por ejemplo, la escasa investigación en agencias de salud pública posteriores).
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