La Generación de 1930 en la Ciencia Puertorriqueña
José G. Rigau Pérez — Boletín de la Academia Puertorriqueña de la Historia
Propósito del ensayo
Rigau Pérez propone reintegrar la ciencia al concepto de “Generación del Treinta”, argumentando que la historiografía puertorriqueña ha ignorado la enorme producción científica de esa época. Señala que:
“El ruinoso estado de la salud de la población apenas aparece en los análisis clásicos de la época…”
Su objetivo es mostrar que la Generación del Treinta no fue solo literaria, sino también científica, y que sus científicos enfrentaron los problemas del país con igual rigor y compromiso.
Contexto histórico
- La década de 1930 estuvo marcada por crisis económica, tensiones políticas y profundas desigualdades sociales.
- La salud pública era precaria: expectativa de vida < 40 años, mortalidad general de 20.6 por mil, y alta carga de tuberculosis, malaria y uncinariasis.
- A pesar de ello, los análisis literarios clásicos (Pedreira, Blanco, Belaval) no integraron la salud ni la ciencia en su interpretación del país.
Definición de “ciencia puertorriqueña”
Rigau define ciencia como observación y experimentación sistemática para explicar fenómenos materiales, y “puertorriqueña” cuando se realiza en la Isla.
En 1940 solo existían tres centros científicos:
- Universidad de Puerto Rico (Artes y Ciencias, Estación Experimental Agrícola)
- Departamento de Sanidad
- Escuela de Medicina Tropical
Cuatro científicos de la Generación del Treinta
Rigau presenta a cuatro figuras que encarnan el espíritu intelectual de la época, pero que han sido invisibles en la historiografía cultural.
1. Carlos E. Chardón (1897–1965)
Naturalista, agrónomo, administrador público.
- Identificó junto a Rafael Veve el insecto transmisor del mosaico de la caña, salvando la industria azucarera.
- Fue Comisionado de Agricultura y Trabajo, Rector de la UPR y autor del Plan Chardón (base del Nuevo Trato en PR).
- Figura clave en la reforma agraria y en la institucionalización de la investigación agrícola.
2. Marta Robert de Roméu (1890–1986)
Médica, feminista, pionera de la salud materno-infantil.
- Una de las primeras mujeres médicas en Puerto Rico.
- Cofundadora de la Liga Social Sufragista.
- Impulsó la Ley 22 de 1931, que reguló y profesionalizó la labor de las comadronas.
- Dirigió el Negociado de Higiene Maternal e Infantil, logrando:
- ↓ 17% mortalidad materna
- ↓ >80% tétanos neonatal
- ↓ 28% oftalmia neonatal
Su trabajo combinó ciencia, administración y activismo social.
3. Eduardo Garrido Morales (1898–1953)
Primer epidemiólogo moderno de Puerto Rico.
- Doctorado en Salud Pública en Johns Hopkins, discípulo de Wade Hampton Frost.
- Fundó la División de Epidemiología del Departamento de Sanidad.
- Investigó epidemias de tifoidea, polio, sarampión, difteria y tuberculosis.
- Como Comisionado de Sanidad (1933–42) impulsó:
- Programas materno-infantiles
- Control de tuberculosis y ETS
- Construcción de hospitales de distrito
4. Ramón M. Suárez (1895–1981)
Clínico, investigador, pionero en cardiología y hematología.
- Fundador de la Clínica Mimiya y profesor de la Escuela de Medicina Tropical.
- Investigó el esprú tropical por 20 años, identificando tratamientos eficaces (ácido fólico, B12).
- Introdujo métodos avanzados como electrocardiografía y radioisótopos.
- Co-fundador de la Fundación de Investigaciones Clínicas (“Por Dios, la Patria y la Ciencia”).
- El Centro Cardiovascular de Puerto Rico lleva su nombre.
Tesis central: la invisibilidad de la ciencia
Rigau argumenta que la Generación del Treinta literaria ignoró la ciencia, creando un vacío interpretativo:
- No consideraron la salud pública como factor estructural del país.
- No reconocieron la intensa actividad científica local.
- Reprodujeron una visión estática de la historia epidemiológica.
Esto limitó su capacidad de explicar la realidad puertorriqueña.
Causas de la desconexión entre literatos y científicos
Rigau identifica dos razones:
1. La división cultural (“las dos culturas”)
Siguiendo a C. P. Snow, la cultura literaria y la científica se separaron a finales del siglo XIX.
2. Falta de nexo institucional
- Los literatos orbitaban alrededor de Estudios Hispánicos (UPR).
- Los científicos, alrededor de Sanidad y Medicina Tropical.
- Ambos proyectos surgieron del panamericanismo, pero no se comunicaban.
Conclusión
Rigau propone reintegrar la ciencia a la historia cultural de Puerto Rico, reconociendo que la Generación del Treinta fue también una generación científica. Su mensaje final es que no se puede entender la historia del país sin considerar la salud pública y la investigación científica.
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